350 gramos de queso de cabra blanco.
1 taza de pan molido para empanizar.
2 piezas de clara de huevo.
4 cucharadas de aceite de oliva para freir.
4 tazas de lechuga mixta.
2 piezas de durazno.
¼ de taza de aceite de oliva.
2 cucharadas de mostaza Dijon.
1 cucharada de jugo de limón.
1 cucharada de pimienta.
1 cucharadita de sal.
1. En un recipiente hondo, bata ligeramente las claras de huevo.
2. Tome el queso de cabra (asegúrese de que este muy frio) y córtelo en rodajas. Se recomienda cortarlo con un hilo dental ya que con un cuchillo es muy difícil.
3. Pase cada rodaja de queso de cabra por las claras y luego por el pan molido y ponga en un plato, refrigere por 15 minutos.
4. Caliente el aceite de oliva (las 4 cucharadas) en un sartén grande a fuego medio. Dore las rodajas de queso de cabra 1 minuto de cada lado y ponga a secar en hojas de papel.
5. En un recipiente grande mezcle el jugo de limón, la mostaza, la sal y la pimienta. Una vez que el aderezo está bien mezclado agregue el aceite de oliva y vuelva a mezclar.
6. Agregue las lechugas, los duraznos en rebanadas y mezcle bien con el aderezo.
7. Sirva en platos individuales con una cama de lechuga, 2-3 rebanadas de durazno y 2-3 rodajas de queso de cabra.